El fenómeno de El Niño seguirá intensificándose antes de alcanzar su punto máximo y podría convertirse en uno de los más fuertes registrados desde al menos 1950, advirtió este jueves la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la agencia de las Naciones Unidas para el clima.

Según el boletín mensual del organismo, el pico se producirá en diciembre. “Es probable que conlleve temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta y altere las pautas de precipitación, un escenario en el cual se incrementaría el riesgo de sequías e inundaciones en diversas regiones”, señaló la OMM, que advirtió además que su impacto agravará los efectos del cambio climático provocado por el hombre.
El Niño es el calentamiento de la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, y es capaz de alterar los vientos, la presión y los patrones de lluvia en todo el mundo. Por lo general aparece cada dos a siete años y dura entre nueve y doce meses. Esta vez, sin embargo, ya se habla de un “Súper Niño”.
De acuerdo con el organismo, el fenómeno “se está fortaleciendo rápidamente” y se prevé que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical alcancen valores sin precedentes durante octubre, noviembre y diciembre. “Afectará a economías, ecosistemas y comunidades de todo el mundo”, advirtieron.
El pronóstico se basa en el consenso de 13 centros meteorológicos nacionales e internacionales. “El Niño se ha consolidado y se está fortaleciendo rápidamente. La probabilidad de que el evento persista hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100%, y podría ser uno de los episodios más intensos desde, al menos, 1950”, explicó la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo.
Saulo aclaró que El Niño no agrega calor nuevo al planeta, sino que libera el que está almacenado en el océano. “Las aguas de las que se nutre El Niño presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse”, sostuvo.
El índice que mide las anomalías de temperatura en el corazón de la región de El Niño pasó de 1,6 grados por encima de lo normal en junio a 2,5 grados en agosto. Para el trimestre octubre-diciembre se prevé que llegue a unos 3,7 grados, el valor más alto desde que existen registros, por encima del récord de 2,6 grados del episodio 2015-2016.
El último Niño contribuyó a que 2023 fuera el segundo año más caluroso registrado y a que 2024 marcara el máximo histórico, con alrededor de 1,55 grados por encima del promedio preindustrial. Si bien el fenómeno suele alcanzar su punto máximo entre noviembre y febrero, el aumento de la temperatura global se percibe más tarde. El episodio actual ya afecta con fuerza a regiones como Centroamérica, donde la sequía provoca la muerte de animales y la pérdida de cultivos.
RADIO REPÚBLICA SITIO OFICIAL!