Durante un evento sobre la Cepal que se llevó a cabo en la Casa de Nariño, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, criticó el recinto, sede de la presidencia. «El palacio quiere aparentar que la oligarquía colombiana es aristocrática y por eso se hace con ese estilo». Con ello, el mandatario argumentó que utilizar la arquitectura de la aristocracia francesa de finales del siglo XX fue una mala decisión, pues no representa los valores de una República democrática.

Bajo esta postura, el presidente aseguró que si dependiera de él, demolería la estructura del recinto presidencial. «Por mí lo tumbaba, ya verán como salen los titulares, y hacíamos una cosa democrática popular con patios abiertos y donde la gente pueda ver a los funcionarios». Tras estas declaraciones, César Lorduy, magistrado del Consejo Nacional Electoral, le hizo una propuesta a Petro y le solicitó no «tumbar» la Casa de Nariño.

A través de X, refirió, «Le sugiero modifiquemos, tal como lo propuse en el pasado, el artículo 47 de la ley 768 de 200, para que la sede alterna sea Cartagena». El estatuto mencionado por el magistrado establece que el Distrito Turístico y Cultural de Cartagena de Indias cumple el papel de sede alterna de la presidencia de la República, en aquellos casos «exclusivos para los efectos protocolarios». «Solo cambiemos ese artículo para que esa sede sea para todos los efectos y no solo actividades protocolarias», añadió Lorduy.

En exclusiva para Bluradio, el magistrado retomó su propuesta de reformar el artículo referido a fin de convertir el recinto ubicado en Cartagena como sede definitiva de la presidencia. Esto ante las constantes manifestaciones de inconformidad del presidente de la República en torno a la Casa de Nariño. «Yo soy el autor de una iniciativa que consiste en que la presidencia y diversos ministerios tengan sedes alternas en diferentes lugares del país», comentó Lorduy.