En una entrevista para el pódcast Sinceramente Cris de la periodista Cristina Estupiñán, la artista narró que su esposo estuvo 8 meses privado de la libertad

La cantante Arelys Henao, reconocida por su música en el género de la música popular, tiene una bionovela, transmitida por Caracol Televisión y protagonizada por Verónica Orozco y Santiago Alarcón, llamada Arelys Henao: canto para no llorar.

La serie de ‘La reina de la música popular’ ha tenido una gran acogida por la comunidad de seguidores de la colombiana. Sin embargo, para la artista fue difícil revivir los duros momentos de su vida.

“Es muy bonita, he tenido muchas etapas en las dos temporadas, la primera yo la lloré dos meses, porque me dio durísimo sanar el pasado, ver a mi padre ahí hablando, cuando ya estaba muerto; mi hermano, que había acabado de morir, y todo el dolor que se vivió durante toda una vida; mi madrecita, que sufrió tanto en la vida; mis hermanos, eran muchos sentimientos encontrados”, reveló Henao en una entrevista para el pódcast Sinceramente Cris de la periodista Cristina Estupiñán.

A lo largo de su vida, la cantante antioqueña ha tenido situaciones que marcaron toda su trayectoria. La segunda temporada de la bionovela le dio “muy duro” a la artista puesto que durante la segunda entrega se revivió el momento que el esposo de Arelys Henao, Wilfredo Hurtado, estuvo en el cárcel.

En la segunda serie también tenía muchos sentimientos encontrados: que supieran una verdad, que mi esposo y yo siempre guardamos como el secreto más grande e, incluso, ante mis hijos: que él había estado en la cárcel, porque mis hijos estaban pequeños”, reveló la compositora destacando que ese suceso estuvo oculto por muchos años.

Mientras su esposo cumplía una condena injusta, la intérprete de Lo pasado pisado pasaba los peores momentos económicos de su vida, junto a sus hijos: “Cuando él cayó a la cárcel por una trampa y, gracias a Dios, salió libre, pero sufrí mucho en esa época, yo creo que llegué a lo más bajo de saber lo que es tener tus servicios cortados, de tener que levantarse a arreglarse e ir a comer donde mi mamá, porque no tenía nada en la casa”, recordó la cantautora en el programa.

Durante ese difícil momento, la antioqueña confesó que no tenía para alimentar a sus hijos y dividía un pan entre todos. “Mi hermana vivió conmigo unos meses en esa época y me dijo: ’Oye, dale la gloria a Dios, porque ¿te acuerdas cuando tú llevas un cruasán para partirlo para Juan, para mí, para ti?’ Yo llegaba a la casa y ella me estaba esperando en el balcón muerta de hambre con el niño y yo le entregaba el cruasán, lo partía, mitad ella, mitad mi hijo yo me tomaba un traguito de agua panela y me acostaba muerta del hambre (…) y yo le doy la gloria a Dios esa época me tocó justo cuando mi esposo estaba en la cárcel y fue un sufrimiento muy grande”, añadió.

La cantante de música popular tener que pasar esa situación, la hizo refeccionar acerca de las mujeres que visitan a sus esposos en la cárcel, para ella, una experiencia que no es fácil: “Valoro, admiro y abrazo a todas las mujeres que saben lo que es visitar a un esposo 5, 10 y 15 años en una cárcel, creo que creo que el mundo juzga muy fácil, pero no todo el que está afuera es inocente y todo el que está en la cárcel, no es culpable (…) en la segunda temporada yo vi cuando ella entró a visitarlo que fue fácil ahí en la escena (…) sale esa escena y a mí se me pone un nudo en la garganta, porque las mujeres que han vivido lo mismo que yo que que saben lo que es ir a hacer fila afuera para visitar a su esposo”.