En el contexto de las sesiones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington, D.C., se destacó el avance significativo de Argentina en la implementación de reformas económicas y su interacción con el organismo para asegurar un nuevo acuerdo. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, destacó el progreso de Argentina en la reducción de la inflación y el fortalecimiento de la inversión privada, un cambio notable para un país que tradicionalmente fue visto como rezagado en reformas económicas.

Georgieva expresó que Argentina «se está moviendo muy rápidamente hacia el endurecimiento del gasto fiscal», una estrategia que comenzó a dar frutos más rápido de lo previsto, con una disminución en la tasa de inflación. Esta evaluación contrasta con las críticas previas del staff del FMI en Buenos Aires, que cuestionaron la calidad del ajuste económico implementado por el Ministro de Economía, Luis Caputo. «Sigue siendo imprescindible una comunicación clara y una asistencia social bien orientada, así como esfuerzos continuos para generar apoyo social y político para el programa», expresó el FMI en el comunicado 24/31 del 1 de febrero.

El mismo día, Caputo, junto con Nicolás Posse, jefe de Gabinete, y Pablo Quirno, secretario de Finanzas, se reunieron con Gita Gopinath, subdirectora del FMI. En esta reunión, Caputo presentó los logros del trimestre y aseguró un nuevo desembolso del organismo para antes de finales de mayo, subrayando la seriedad del compromiso argentino con la reforma económica.

Caputo también delineó las futuras etapas del programa de ajuste económico y propuso a Gopinath una hoja de ruta para un nuevo programa que arrancaría en 2025, después de finalizar el actual acuerdo de «facilidades extendidas» heredado de la administración de Mauricio Macri, que vence el 31 de diciembre de 2024.

En un encuentro reciente con inversores organizado por JPMorgan, Caputo destacó que Argentina no está dispuesta a asumir riesgos innecesarios, enfocándose en garantizar estabilidad y crecimiento sostenido. «Este es nuestro último baile, nuestra última oportunidad», enfatizó, señalando la importancia de seguir con políticas acertadas para que el país pueda recuperarse gradualmente y entrar en un ciclo de crecimiento virtuoso.

Con la mirada puesta en el futuro, el Gobierno argentino busca negociar un nuevo programa que cubra las necesidades inmediatas y prepare al país para empezar a pagar los intereses del préstamo a partir del 1 de enero de 2025. Esta fase de negociaciones es crucial para Argentina, ya que definirá el marco de colaboración con el FMI en los años venideros y sentará las bases para una recuperación económica estable y prolongada con vista al crecimiento.