El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció en conferencia de prensa desde Casa Rosada que partieron desde la ciudad portuaria de Bahía Blanca, tres embarcaciones con 750 marinos argentinos para participar de un ejercicio de adiestramiento junto a la marina de Estados Unidos en el portaaviones nuclear USS «George Washington«. Este mismo arribó a la ciudad de Mar del Plata con más de 5 mil 400 efectivos y está escoltado por otros dos buques. Los ejercicios se realizarán también con aviones y helicópteros de la Armada argentina.

Las maniobras tendrán lugar entre el jueves 30 y viernes 31 de mayo incluyendo operaciones en altamar. «Hace 14 años que un portaviones nuclear de la armada de los Estados Unidos no realizaba maniobras con tropas nacionales» afirmó Adorni quien además agregó que «esto es parte de la gran valoración que el presidente Milei y el ministro [de Defensa] Petri hacen de la formación de la fuerza».

Por otro lado, recalcó el operativo como un acercamiento en las relaciones bilaterales entre ambas naciones al decir que «por supuesto, es una de las consecuencias que trae las buenas relaciones internacionales» y citó la frase del almirante, Arleigh Burke, quien fue jefe de operaciones navales de los Estados Unidos en la década de 1950, al afirmar que «alguien alguna vez dijo que 100 toneladas de portaviones no es ni más ni menos que 100 toneladas de diplomacia».

Durante el ejercicio denominado «Gringo-Gaucho II» se espera mejorar las capacidades navales de Argentina y favorecer la denominada «interoperabilidad» con otras fuerzas. Según informó la Armada, el destructor ARA «La Argentina» fue destinado a recibir al buque clase Nimitz de la US Navy para luego reunirse con las otras seis embarcaciones de guerra argentinas que participarán de los ejercicios de adiestramiento entre ambas fuerzas.

Así, el proceso de autorización de la llegada del portaviones ya había iniciado hace un año. Sin embargo, el Gobierno de Javier Milei aceleró los trámites al poner a disposición todos los recursos necesarios para poder concretar la visita de la Armada estadounidense como también el despliegue de la operación militar.

En efecto, se espera que el arribo del portaviones ayude a consolidar las relaciones diplomáticas entre ambos países la cual se ha ido reconstruyendo a través de diferentes componentes como la visita del secretario de Estado, Antony Blinken o el titular de la CIA, William J. Burns, entre otros, como también con el aval de Washington para la adquisición de 24 aviones supersónicos F16 en Dinamarca.