La Cámara de Diputados de Argentina aprobó en general la segunda versión del proyecto de ley Bases, con 142 votos a favor y 106 en contra, en una sesión que comenzó el 29 de abril y prosiguió el 30, con intensos debates sobre capítulos específicos. Este proyecto, crucial para el oficialismo, busca implementar reformas significativas en áreas como el impuesto a las Ganancias, grandes inversiones, reforma laboral y fiscalización del tabaco.

Pese al apoyo de bloques afines al oficialismo, el debate refleja una división en el parlamento sobre puntos clave del proyecto. Estas divisiones sugieren un camino largo y posiblemente tortuoso hacia la aprobación final de cada capítulo del proyecto.

En un intento por evitar las dilaciones que caracterizaron el primer debate en febrero, el oficialismo propuso una votación por capítulos completos, lo que generó críticas por parte de la oposición. Germán Martínez, presidente del bloque Unión por la Patria, denunció esta estrategia como una medida para acelerar el proceso sin un debate adecuado y transparente.

Así, la jornada estuvo marcada por la presencia de altos funcionarios como la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, y el ministro del Interior, Guillermo Francos, quienes visitaron el Congreso para monitorear y mostrar apoyo político.

Los desafíos más significativos surgieron en torno a temas como la potestad del Ejecutivo de modificar organismos públicos, lo cual, según Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica, podría llevar al cierre de entidades cruciales como el SENASA. Además, el impuesto a las Ganancias y el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) fueron puntos de intensa controversia, con preocupaciones tanto de discriminación contra pequeñas empresas como de invasión a la autonomía provincial.

A medida que la discusión avanza hacia los capítulos en particular, la posibilidad de modificaciones significativas permanece abierta, lo que indica que la batalla legislativa está lejos de concluir. Sin embargo, se anticipan debates intensos y prolongados y posiblemente decisivos para el futuro legislativo y económico de Argentina.