Según los datos reportados por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP, por sus siglas en inglés), las muertes por actividades terroristas han aumentado a nivel mundial alcanzando el 22% con 8.352 muertes en 2023. Este es el mayor nivel desde el año 2017. Entre los países que se encuentran en las primeras posiciones están Burkina Faso, Israel, Malí, Pakistán y Siria. Por otro lado, el país latinoamericano con el mayor índice de impacto por terrorismo es Colombia.

Mientras que se registra un nivel más elevado de muertes, el reporte afirma que el número de incidentes disminuyó en un 22% en comparación a 2022. Aunque, por otro lado, los ataques se volvieron más letales con 2.5 muertes por atentado comparado al 1.6 del año anterior. Con respecto a Colombia, el país bajó un puesto ubicándose en el número 16.

«Colombia fue el único país de la región en registrar un deterioro en su puntuación entre 2022 y 2023. El total de muertes por terrorismo aumentó un 83%, comparado al 46% en 2022», afirma el informe.

En efecto, Colombia se posiciona como el país con el mayor impacto del terrorismo en la región. Esa posición la conserva hace una década, a pesar de una leve mejora entre 2013 y 2023. Las muertes por terrorismo aumentaron de 33 en 2022 a 84 en 2023, y el número de los incidentes se triplicaron, de 51 a 171. «De las muertes registrados en 2023, 53 fueron atribuidos a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), siendo el Movimiento del Ejército de Liberación Nacional (ELN) responsable de las 31 muertes restantes. El ELN y las FARC fueron responsables de aproximadamente el mismo número de incidentes, y las FARC lanzaron el 51 por ciento de los ataques en 2023«, indica el documento.

El IEP al que accedió NotiPress le atribuye el aumento de la actividad terrorista a la escisión de elementos entre la FARC y el ELN los cuales no quedaron satisfechos con el acuerdo de paz propuesto por el Gobierno nacional y, como consecuencia, se negaron a deponer las armas. Al respeto, el informe afirma que «en general, la situación en Colombia se deterioró sustancialmente en comparación con el año anterior, a pesar de numerosos intentos de negociación y ceses del fuego a lo largo de 2023. Los repetidos esfuerzos hacia una resolución pacífica continuaron a principios de 2024. Finalmente, esto podría conducir a una mejora en la puntuación durante los próximos doce meses».