La organización médica de niños más importante del mundo llamó al cese inmediato de tratamientos «trans» en niños, como la afirmación social, los bloqueadores de pubertad, la hormonización cruzada y las cirugías en menores de edad.

El American College of Pediatricians (ACP), el colegio nacional de pediatras de los Estados Unidos, dio una conferencia este jueves para advertir sobre los peligros de las terapias a las que son sometidos los niños y adolescentes que manifiestan malestar o incomodidad con su sexo biológico.

“Doctores protegiendo niños” es el título que se le dio a la fuerte declaración que firmó la asociación de peditartas más importantes del país, en la que piden por el cese de protocolos perjudiciales como la afirmación social, los bloqueadores de pubertad, la hormonización cruzada y las cirugías en menores que experimentan angustia por su sexo biológico.

En la presentación de la declaración, la doctora Jill Simmons, pediatra y directora ejecutiva de la ACP, leyó el documento e instó a todos los estados del país a prohibir terapias hormonales y cirugías en niños y adolescentes, ya que no hay evidencia científica que respalde que estos tratamientos sean efectivos para resolver cuestiones psicológicas en pacientes con disforia de género.

Por el contrario, no solo no parecería tener una incidencia positiva en la psiquis de los trans ni reduce la altísima tasa de suicidios que existe en esa comunidad, si no que tienen claros efectos nocivos, como menor crecimiento, osteoporosis temprana, esterilidad, entre otros.

Los firmantes del texto hicieron un llamado a las instituciones del sistema de salud estadounidense para que pongan fin a “los actuales protocolos perjudiciales promovidos para niños y adolescentes que expresan malestar con su sexo biológico”, según se lee en la página de la asociación.

Los pediatras y otros profesionales de la salud alegan que “las mejores pruebas e investigaciones sugieren que las cirugías, los bloqueadores de pubertad y las hormonas sexuales cruzadas perjudican gravemente a los niños”, además de que estos tratamientos “no mejoran el bienestar físico o mental de los adolescentes con disforia de género”.

Los pediatras estadounidenses que se suman a estas advertencias contra los tratamientos invasivos en menores trans han creado una página https://doctorsprotectingchildren.org en la cual se puede ver la declaración completa y los firmantes, además de adherirse al llamado.

La preocupación de los pediatras sobre las cirugías irreversibles sobre niños con disforia de género no se limita a los Estados Unidos. En Europa, los profesionales de la salud de varios países del Viejo Continente han hecho un llamado a frenar este tipo de tratamientos en base a un reporte shockeante.

Recientemente, se publicó en Gran Bretaña el Cass Report producto de una investigación independiente que duró 4 años y que demostró que los tratamientos que se estaban aplicando a menores con disforia de género no se basaban en evidencia científica suficiente y eran por lo tanto experimentales.

El informe sugería tratar estos casos con terapia psicológica y evitar las intervenciones invasivas, de efectos secundarios adversos y en muchos casos irreversibles. Como consecuencia de este informe, el gobierno de Inglaterra decidió prohibir en todo el país la administración de bloqueadores de pubertad.

En los países escandinavos, el reporte tuvo un fuerte impacto, y actualmente Suecia, Noruega y Finlandia están revisando los protocolos y se está sugiriendo a los profesionales priorizar el tratamiento psicológico de los menores que manifiestan incomodidad con su sexo biológico, en vez de mandarlos al quirófano.