Si bien puede haber déficit primario transitorio en junio por el pago de aguinaldo, el colchón fiscal de los meses previos promete marcar un año sin déficit, el primero en 15 años.

Luego de la noche negra el pasado martes en el Congreso, donde los diputados se aumentaron el sueldo, aprobaron una ley que quiebra al Estado y rechazaron eliminar jubilaciones de privilegio, el presidente Javier Milei defendió con firmeza el déficit cero del Gobierno Nacional.

Primero mediante un comunicado publicado desde la Oficina del Presidente, y luego en dos conferencias que dio esta semana, en el Latam Forum y después en Agroactiva, Milei dejó en claro que defenderá el ajuste fiscal con todos los poderes que tiene a su disposición el mandatario de una Nación.

A pesar de la contundencia de su mensaje, la incertidumbre acerca de la aprobación de la Ley Bases, las dudas de cómo se pagará el próximo vencimiento del swap chino y si realmente Milei podrá vetar la fórmula jubilatoria, ya que si se aprueba con 2/3 en el Senado no puede ser vetada, los mercados fueron golpeados esta semana.

En este marco, el Gobierno reafirma que el déficit cero no se negocia, por lo que si la Ley Bases no se aprueba, si se deben usar reservas para pagar la deuda con China o si se aprueba la fórmula blindada de vetos, Milei recortará otras áreas del Estado y Argentina no volverá a caer en déficit fiscal.

Mantener el equilibrio fiscal es muy importante, ya que cuando cierra un mes con déficit, se debe tomar deuda o emitir pesos para pagar la diferencia. Esto podría llegar a ocurrir en junio, ya que el Poder Ejecutivo deberá pagar medio aguinaldo a todo el empleo público y por el momento, las finanzas no alcanzan.

La buena noticia es que el Gobierno ya llevará acumulados más de 6 meses de superávit fiscal, por lo que el déficit transitorio en junio podría ser financiado con el dinero que sobró de los meses anteriores y dejaron un ahorro para el Tesoro de 0,2% del PBI.

Puesto en números: hasta abril -los datos de mayo se conocerán en los próximos días- el superávit primario superaba los $4,1 billones. Al sumar a la cuenta el pago de intereses de deuda, el superávit financiero quedó en 1,1 billones de pesos.

Dicho de otra forma: si el Gobierno hubiese gastado $1,1 billones más de lo que lo hizo en ese primer cuatrimestre, aún así hubiese podido mostrar equilibrio en las cuentas públicas. Tan sobrado está el Ministerio de Economía que ya en abril tenía un superávit 2,2 billones de pesos más alto de lo que estaba previsto con el FMI para fines de este mes.

Ese colchón fiscal que consiguió el Ejecutivo luego de haber cristalizado un fuertísimo ajuste fiscal le permite al ministro de Economía, Luis Caputo, mantener la tranquilidad sobre el plan económico incluso durante un período donde crece la incertidumbre tanto en el plano financiero como legislativo.