Claudio Vidal llamó a los demás gobernadores a empezar a hacer lo mismo para recaudar más y poder reinvertir en la salud pública para los argentinos. Salta lo hizo en febrero.

El gobernador de Santa Cruz, el peronista anti-K, Claudio Vidal, anunció que empezará a cobrar la atención en hospitales públicos a extranjeros a partir de la semana que viene. Así, la provincia del sur se une a Salta, en el norte, como la segunda en anunciar que el sistema de salud dejará de ser gratuito para las personas de otros países.

En ambos casos, la medida las urgencias seguirán atendiéndose en forma prioritaria, pero el Gobierno ha dispuesto que luego se le enviará una factura al individuo con los costos de esa atención. Lo mismo ocurrirá para consultorios externos, partos, cirugías programadas e internaciones en general.

Esta medida de sentido común pone a la provincia de Santa Cruz a tiro con lo que ocurre en otros países, como Bolivia, Chile, Paraguay o Uruguay, donde si bien existen sistemas de salud pública para los residentes, los extranjeros deberán abonar los costos de su atención.

Santa Cruz recibe todos los años más de 21.000 extranjeros que demandan atención en los hospitales públicos sin tener residencia en la provincia. El 70%, se estima, provienen de Chile, país que le cobra a los argentinos que quieran atenderse en sus hospitales públicos.

El ministro de Salud de la provincia, Ariel Varela, confirmó que la medida es en respuesta a los recortes presupuestarios que lanzó el presidente Javier Milei a nivel nacional, y que dada la reducción en subsidios del Estado Nacional, la provincia de Santa Cruz debe asignar mejor los recursos a partir de ahora.

Varela puso como ejemplo el costo que tendrán algunas de las prestaciones. “Una cama en clínica médica sale $110.000 a lo que se agregará el 50%, de manera que hablamos de entre $160.000 y $170.000 el día de cama de un paciente extranjero”, dijo el funcionario al portal La Opinión Austral, confirmado que el precio para extranjeros se calculará como costo de la prestación más un 50% de recargo.

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, destacó cuando implementó la medida unos meses atrás en su provincia, que el 10% del presupuesto que su gestión destinaba a la salud pública correspondía a la demanda de atención médica de parte de extranjeros.

Sus funcionarios advirtieron, además, que se organizan tours desde países en donde la salud se cobra, para aprovechar la gratuidad del sistema argentino. Países limítrofes viajan a las provincias argentinas, donde se presentan sin DNI en los hospitales públicos y son atendidos sin pagar un solo peso.

En el caso de Santa Cruz, Varela confirmó que destinan actualmente el 15% del presupuesto en Salud en atender extranjeros. Si bien se espera una caída en la concurrencia dado el fin de la gratuidad, se espera liberar recursos (horas de médicos, disponibilidad de equipos y medicamentos) para los argentinos.