Con las elecciones de 2024 en el horizonte político de Estados Unidos, la contraofensiva de Irán a Israel se ha convertido en una coyuntura de relaciones diplomáticas, presupuesto militar, y preferencias electorales. Tras establecer los Acuerdos de Abraham en 2020, el expresidente Donald Trump se encuentra en una recta de popularidad, especialmente por la iniciativa de buscar la estabilidad entre socios comerciales de Israel.

Integrantes del G7 condenaron los ataques aéreos de Irán a Israel, los cuales fueron presuntamente respaldados por Irak, Siria y Yemen el 13 de abril de 2024. La contraofensiva de Irán responde a los atentados ocurridos en su embajada ubicada en Damasco, así como el apoyo a Israel ante los conflictos en medio oriente, informó el embajador Nasrollah Entezam.

Ante la ocupación y el genocidio al pueblo palestino en Gaza, impulsado por la ideología sionista de Israel, la Casa Blanca de Estados Unidos emitió un comunicado de apoyo al ente. Con intervención del presidente Joe Biden, el apoyo a Israel desde octubre de 2023 superó las 100 transacciones, y el presupuesto total se encuentra en 300 mil millones de dólares (mmdd).

En el contexto de contienda electoral entre demócratas y republicanos, así como sus matices en materia de relaciones exteriores, los candidatos Joe Biden y Donald Trump comparten una historia de proximidad sionista. En rueda de prensa televisada por cadena nacional el 31 de marzo de 2016, Biden afirmó que simpatiza con el sionismo, y de haber nacido judío se habría afiliado directamente.

Biden se ha expresado públicamente en apoyo al pueblo palestino, como en el comunicado oficial del 7 de octubre de 2023, sin embargo usuarios de redes sociales recuperaron estas declaraciones de 2016. Entre ellas cabe destacar la postura sobre las acciones militares y de ocupación en Palestina, en las cuales aseveró: «Israel es esencial para la seguridad de los judíos en todo el mundo».

Por su parte, Donald Trump permanece en el foco de la opinión pública por el legado de los Acuerdos de Abraham, donde abrió oficialmente un canal de relaciones bilaterales entre Israel y un número limitado de naciones de medio oriente. Esta medida repercutió en particular con entes que mantenían relaciones de manera extraoficial con el sionismo, como el caso de Arabia Saudita desde 2016.

Según la narrativa oficial de autoridades de Arabia Saudita e Israel, los misiles lanzados por Irán el 13 de abril de 2024 representan un intento de desestabilizar las relaciones bilaterales. Con el precedente de los Acuerdos de Abraham, la administración saudí presuntamente proporcionó información sobre las operaciones de Irán al ente sionista de Israel.

A través de redes sociales, ciudadanos estadounidenses sostienen opiniones contrastantes sobre los candidatos a la presidencia en 2024. Mientras un sector critica el manejo del presupuesto de Biden, que incluye condonaciones por 10 mmdd a Irán con motivo de su deuda, otro considera los tratados impulsados por Trump como una ventaja para el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.