Este lunes comenzaron a enviarse las notificaciones de «despido directo con justa causa» a tripulantes que se niegan a cumplir obligaciones laborales. Marineros enrolados en el SOMU Rawson quedan expuestos a la máxima sanción por no acatar la conciliación obligatoria.

Crece la tensión entre las empresas armadoras de la flota amarilla de Rawson y el gremio de la marinería que no acata la conciliación obligatoria dictada por la Subsecretaría de Trabajo de Chubut.

En este escenario, este lunes comenzaron a librarse notificaciones de sanciones, incluidos despidos ‘con justa causa’ a tripulantes que no acatan las disposiciones de la autoridad laboral provincial y no prestan fuerza laboral a las empresas que los tienen en relación de dependencia.

El conflicto entra en una etapa de mayor turbulencia a partir que el sindicado de marineros de Rawson impide la operatoria de barcos de la flota costera, a pesar de estar vigente una conciliación obligatoria que dispuso retrotraer todas las medidas de fuerza mientras dure el plazo conciliatorio.

Las empresas propietarias de buques afectados al no poder sacar las embarcaciones a pescar comenzaron a notificar individualmente a cada uno de los marineros que cesa su relación laboral con las mismas por no dar cumplimiento a las mandas impuestas por la autoridad laboral provincial.

Encontrándose enrolado y en el muelle para ejecutar tareas de pesca, conforme citación efectuada, habiéndose negado sin justa causa a salir a navegar como dependiente de ka empresa, donde además, obra dictado de conciliación obligatoria por parte de la Secretaría de Trabajo de la Provincia del Chubut con la entidad sindical que lo nuclea, la que también fue incumplida, se procede a notificarlo del despido directo con justa causa por su exclusiva y absoluta culpa, causando graves perjuicios económicos a la empresa por su incumplimiento en sus obligaciones laborales», reza un telegrama que la empresa Twelling S.A. envió a los marineros del barco BP Carlos Luis (MN 03226).

La misiva en el tramo final consigna: «liquidación final será depositada en su cuenta sueldo y entrega de certificados de aportes y contribuciones de trabajo podrá retirarlo en sede de la empresa en el plazo legal».

De este modo comenzaron a notificarse los despidos en diferentes barcos de la flota amarilla, tal como ha ocurrido en años anteriores y con determinados buques en que se prescindió de la tripulación enrolada en el SOMU, y fueron reemplazados por otros que aceptaron las condiciones laborales.

El caso del Carlos Luis sería un caso testigo de aplicación de la máxima sanción disciplinaria prevista en la legislación laboral con un trabajador en relación de dependencia, que es el cese de la relación laboral ‘con justa causa’ por incumplir la Ley de Contrato de Trabajo, y en este caso, desobedecer la conciliación obligatoria dictada por la autoridad laboral local.