A través de un comunicado, el Departamento de Justicia dio a conocer una norma propuesta para reclasificar la marihuana dentro de la Ley de Sustancias Controladas (CSA, por sus siglas en inglés). Según describe la entidad, con esto, la marihuana pasaría de la Lista I, que la tiene a la par de la heroína, LSD, metacualonas y otras, a la Lista III. En la cual se incluyen sustancias controladas como la ketamina, los esteroides anabólicos y ciertas combinaciones de paracetamol y codeína.

«La reclasificación de una sustancia controlada sigue un procedimiento formal de elaboración de normas que requiere notificación al público y la oportunidad para comentarios y audiencia administrativa». De este modo, el Departamento de Justicia destaca que la Administración para el Control de Drogas (DEA), reunirá y analizará información para determinar la agenda sobre dicha medida. Adicional a ello, la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca, también realizará un proceso de revisión, tras el cual tendrá lugar un período de comentarios públicos.

Con el anuncio de la medida, han surgido cuestionamientos sobre qué cambios implicaría la aprobación de la misma. La prensa estadounidense, señala al respecto, hasta ahora esto no implicaría ningún cambio. Incluso el Departamento de Justicia resalta, «durante el proceso de aprobación, la marihuana sigue siendo una sustancia controlada de Lista 1».

Por otra parte, de ser aprobada, la medida no implicaría que la marihuana sea legalizada para uso recreativo a nivel nacional. Pues las sustancias incluidas en la Lista III están sujetas a varias reglas que permiten algunos usos médicos, pero también implica el enjuiciamiento por el tráfico de las mismas sin autorización.

Según explica Los Angeles Times, la medida tampoco implicaría cambios en los programas de marihuana medicinal vigentes actualmente, ni en los mercados legales de cannabis recreativo. Sin embargo, el medio prevé, esto tendrá como consecuencia que estos sectores no cumplan con los requisitos federales de producción, mantenimiento de registros y recetas, propios de la Clasificación III.

Expertos en materia legislativa, como David Culver, vicepresidente de asuntos públicos del U.S Canabbis Conuncil, considera el cambio de clasificación tendrá un impacto positivo en la investigación e impuestos vinculados a la misma. En el caso de las investigaciones, la reclasificación permitirá se puedan realizar más estudios sobre los beneficios clínicos y terapéuticos de la marihuana en humanos. Por tanto, los investigadores, podrán acceder a padrones de información gubernamental como los dispensarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos. Los cuales están restringidos en el caso de sustancias incluidas en los listados I y II.

Dentro de las implicaciones fiscales, se menciona, la regla sobre deducciones no aplica a sustancias clasificación III. Por lo cual, el cambio propuesto reducirá significativamente los impuestos aplicados a las empresas de cannabis. De esta manera, la industria tendría un trato similar al de otros sectores económicos y se le podría hacer frente al comercio ilícito de marihuana, afirma, Adam Goes, director de The Cannabist Company. Así, aunque técnicamente, no parece haber un cambio fundamental para avanzar a la legalización recreativa del cannabis a nivel nacional, la medida es calificada como un cambio de paradigma legislativo y comercial.