El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que tanto el peso como el dólar podrán circular libremente en Argentina, una vez que el gobierno de Javier Milei implemente un nuevo régimen que permita la competencia de monedas en el país. La directora de comunicaciones del FMI, Julie Kozack, hizo estas declaraciones durante su conferencia de prensa habitual en la sede del Fondo en Washington, tras el anuncio de un nuevo acuerdo técnico entre el Gobierno argentino y el FMI para completar la octava revisión del programa vigente.

Kozack, quien lideró las negociaciones con Argentina durante la pandemia del Covid-19, anticipó, «esperamos que la economía comience a crecer nuevamente en la segunda mitad de este año». Estas palabras surgieron en respuesta a preguntas sobre la situación económica argentina, marcando la primera vez que el FMI vaticina un crecimiento económico para el país en el corto plazo.

Así, el reciente acuerdo técnico firmado durante la administración de Alberto Fernández y continuado por el actual gobierno de Milei, permite liberar un nuevo desembolso de 800 millones de dólares para Argentina. Este acuerdo es una continuación del programa vigente que busca estabilizar la economía argentina y mejorar sus indicadores económicos.

Desafíos

La funcionaria del FMI destacó que, aunque el nuevo rumbo económico adoptado por el gobierno de Milei está arrojando resultados «mejores de lo esperado», Argentina aún enfrenta importantes desafíos. «La política económica deberá ser retocada», afirmó, subrayando la necesidad de repartir mejor la carga del ajuste fiscal y la evolución de la política monetaria para anclar la inflación y las expectativas de inflación en Argentina.

En línea con las recomendaciones del FMI, Kozack señaló que la política cambiaria debería volverse más flexible con el tiempo para salvaguardar una mayor mejora en la cobertura de reservas. Estas medidas son vistas como esenciales para garantizar la estabilidad económica y fomentar un ambiente propicio para el crecimiento económico sostenible.

Por su parte, el FMI enfatizó que, aunque se lograron progresos, el camino por delante para Argentina será «desafiante«. La implementación de estas políticas será crucial para que el país pueda salir de la crisis económica y sentar las bases para un crecimiento económico duradero.

Este desarrollo se enmarca en un contexto económico global complejo, donde las economías emergentes, como la de Argentina, buscan estabilizar sus mercados y promover el crecimiento económico a través de reformas estructurales y apoyo internacional. El respaldo del FMI a la libre circulación del peso y el dólar en Argentina, junto con el optimismo moderado sobre el crecimiento económico, marca un paso importante en los esfuerzos del gobierno de Javier Milei país por superar los desafíos económicos.