El presidente y el empresario sudafricano coincidieron en la convención global de inversores que se realiza en Los Ángeles, luego de que Milei expusiera su programa de gobierno y presentara su mirada ideolígica ante el mundo.

El presidente Javier Milei le sacó provecho a su corto paso por Los Ángeles, en donde expuso ante la Conferencia Global del Instituto Milken, apodado el Foro «Anti-Davos», para luego reunirse con el magnate Elon Musk, y con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quienes también participaron del evento.

Estoy convencido, sin la más mínima duda, que Argentina tiene todas las condiciones para ser la nueva Meca de Occidente”, aseguró Javier Milei durante la conferencia que ofreció en la convención global de inversores que organiza el Instituto Milken en la ciudad californiana.

Ayudenme, ustedes, que son el progreso humano encarnado, a hacer de la Argentina la nueva Roma del Siglo XXI. A hacer de la Argentina una tierra de oportunidades para todos aquellos que estén dispuestos a habitar nuestro suelo”, impulsó.

En este contexto, el Presidente argentino cuestionó el rol del Estado y su protagonismo en los últimos cien años de la historia argentina, y dijo que el experimento intervencionista en su país tiene que servir como ejemplo en el resto del mundo.

“En algún sentido, los argentinos somos profetas de un futuro apocalíptico que ya hemos vivido. Todas estas discusiones de hoy, basadas en deseos bien pensantes de querer ayudar al prójimo, basadas en una idea errónea acerca de la naturaleza y la función del Estado, sostenidas por teorías económicas que han sido largamente refutadas por los datos y la empiría, nosotros los argentinos las vivimos hace cien años y lamentablemente fueron escuchadas”, sostuvo Milei.

Y agregó: “Bajo la premisa bien pensante de querer distribuir entre todos la riqueza producida, la dirigencia argentina comenzó a aplicar la mal llamada doctrina de la justicia social, que concibe que el Estado tiene que hacerse cargo de las infinitas necesidades de la gente”.

El potente discurso se encuadró en la conferencia anual que el billonario Michael Milken organiza todos los años en un esfuerzo por impulsar un foro de inversores que no esté cooptado por el progresismo. Milken, uno de los más importantes donantes del Partido Republicano, es un perseguido político en los Estados Unidos, y tuvo que ser indultado por Donald Trump en 2020.

Milei se reunió con Milken antes de su exposición, acompañado por el Ministro de Economía, Luis Caputo; el Embajador argentino ante los Estados Unidos, Gerardo Werthein; y el empresario Robert Citrone.

Luego de la exposición, se reunió con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, con quien intercambiaron regalos y hablaron en detalle sobre las SAD como alternativa en el fútbol argentino para que los clubes puedan recibir inversiones privadas para mejorar sus cuentas.

Por último, Milei se reunió con Elon Musk, la segunda vez que se juntan desde su llegada a la presidencia. Junto al mandatario se alinearon la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el embajador argentino en Estados Unidos, Gerardo Werthein. El cónclave duró casi una hora.

El 12 de abril, Milei y el poderoso empresario se encontraron por primera vez en la planta de Tesla en Austin, Texas, para ratificar la sintonía personal e ideológica que exhibieron en los sucesivos contactos que tuvieron en la red social X (antes Twitter).

Esta vez, hablaron sobre la importancia de la economía de libre mercado en el mundo y de la batalla cultural que tiene que dar tanto la política como el sector privado contra la izquierda marxista que se intenta apoderar de la sociedad, tanto en Argentina como en el mundo.

“La inteligencia artificial nos hará potencia mundial”, comento Milei en Los Ángeles. Y sobre su cónclave con Musk había adelantado a su comitiva: “Quiero que invierta. Adonde quiera”.