Hasta el 9 de junio se han reportado 52 crímenes, lo que representa una reducción del 65% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta disminución no solo es un indicador de éxito, sino también un reflejo de una gestión efectiva en materia de seguridad.

El departamento de Rosario, uno de los epicentros históricos de la violencia en Argentina, ha experimentado un notorio declive en los índices de homicidios en lo que va del 2024, según revela un informe difundido por el Ministerio de Seguridad de la provincia de Santa Fe.

Los datos contrastan fuertemente con el mismo período del año anterior, durante el último año del gobierno kirchnerista, marcando un cambio radical en la dinámica del crimen en la región.

En cifras concretas, mientras que en el primer semestre del 2023 se registraron alarmantes 142 homicidios en Rosario, en el mismo período del presente año, bajo la administración de Javier Mileila cifra se ha reducido drásticamente a solo 52 casos. Este descenso representa una caída del 63% en comparación interanual, una disminución que ha sorprendido a las autoridades y a la comunidad en general.

El secretario de Análisis y Gestión de la Información del Ministerio de Seguridad, Esteban Santantino, explicó en una entrevista radial que este cambio radical en la situación de seguridad se debe, en gran medida, a una serie de medidas estratégicas implementadas por las fuerzas de seguridad. Santantino destacó el control recuperado de las calles como uno de los factores clave, señalando que la gestión del delito desde el interior de las cárceles estaba siendo un obstáculo importante para la seguridad pública.

«Recuperar el régimen de detenidos de alto perfil trajo efectos muy tristes, pero también esta consecuencia, de que la Policía con mayor operatividad pudo recuperar la calle«, afirmó Santantino. Esta mayor presencia policial se ha traducido en una disminución significativa de los crímenes violentos en el área, con un notable impacto en el número de homicidios.

Los datos estadísticos respaldan estas afirmaciones, mostrando que el primer semestre del 2024 ha sido el de menos muertes violentas en los últimos 11 años en Rosario. Mes a mes, se evidencia una tendencia a la baja en los homicidios en comparación con el año anterior: en enero se registraron 17 crímenes, frente a los 26 del mismo mes en 2023; en febrero, 7 contra 35; marzo, 11 contra 22abril, 9 contra 22; y mayo, 8 contra 32.

Pero más allá de la mera reducción en el número de homicidios, Santantino señaló que se han producido cambios significativos en la naturaleza de la criminalidad en Rosario. La participación de las armas de fuego en los crímenes ha disminuido proporcionalmente, al igual que los homicidios relacionados con la criminalidad organizada y los crímenes por encargo.

El Observatorio de Seguridad Pública también destacó en su informe cuatrimestral un descenso del 20% en el porcentaje de muertes cometidas con armas de fuego a nivel provincial, pasando del 80,9% en 2023 al 58,8% en 2024. Además, dos de cada tres homicidios en la provincia ocurrieron en la vía pública, una tendencia similar a la observada en Rosario. Este fenómeno representa el valor más bajo en una década.

Los datos ofrecen una visión alentadora de la situación de seguridad en Rosario, con una marcada disminución en la violencia homicida y cambios significativos en la dinámica del crimen en la región, principalmente gracias al enorme trabajo en materia de seguridad, llevado a cabo desde el Gobierno de Milei, en donde, como se dijo en campaña, «el que las hace las paga«. A pesar de este gran éxito, aún queda mucho trabajo por hacer para consolidar estos avances y garantizar la tranquilidad de los ciudadanos a largo plazo.