La administración de Joe Biden se comprometió a avanzar en la construcción de infraestructuras y energía limpia dentro de Estados Unidos de manera más rápida y segura. Así lo informó en un comunicado de prensa de la Casa Blanca, la cual reafirma su promesa de continuar con la Agenda Invertir. La iniciativa consiste en realizar inversiones en materia de infraestructuras y energía renovable que genere empleo, teniendo en cuenta la crisis climática y la economía de las familias estadounidenses.

El principal objetivo es acelerar los trámites para la implementación del plan. De esta forma, la administración de Biden llevó a cabo diferentes estrategias como ejecutar un plan de acción de permisos, implementar la ley de reducción de la inflación (la cual le permitió obtener mil millones de dólares) y también la ley de responsabilidad fiscal que plantea modificaciones en el proceso de revisión ambiental. Todo en pos de avanzar en materia de inversiones para el desarrollo de energías limpias y la protección de las comunidades.

Al respecto, la administración actual está reduciendo los plazos de revisión ambiental, para tomar medidas de forma más rápida, a través de la ampliación del uso de exclusiones categóricas. Un ejemplo que se ofrece es el de los proyectos de carreteras federales, de los cuales más del 99.5% estuvieron cubiertas por exclusiones categóricas en el año fiscal 2022.

Esto quiere decir que, al utilizar las revisiones más rápido, la gran mayoría de los proyectos puede avanzar más eficazmente. Esta iniciativa también establece concesiones de permisos en sectores clave como la carga de vehículos eléctricos, la banda ancha, la fabricación de CHIPS y proyectos de energías limpias.

Por otra parte, el Gobierno estadounidense se adelantó en su objetivo de otorgar permisos de energías renovables. Así, el Departamento del Interior (DOI) permitió más de 25 gigavatios de proyectos de energía limpia en terrenos públicos mucho antes de 2025 (el año previsto para concretarse). Como también, el DOI aprobó los primeros 10 gigavatios de proyectos eólicos marinos a gran escala del país. Esta aprobación se da en concordancia con el objetivo del presidente Biden de desplegar 30 gigavatios de energía eólica marina para 2030.

En definitiva, el Gobierno de Joe Biden implementó acciones enfocadas en acelerar la concesión de permisos federales en siete sectores clave: energía eólica marina, energías renovables terrestres, transmisión, transporte, semiconductores, banda ancha y minerales críticos. Todo en favor de una sólida protección al medio ambiente y a la participación comunitaria.