Este 2 de junio se realizan las elecciones federales en México, en las que se define quién sucederá en el máximo cargo al actual presidente socialista Andrés Manuel López Obrador.

Este domingo se celebran en México las elecciones más grandes de su historia, debido a la enorme cantidad de cargos que hay en juego además de la presidencia, y al gran número de votantes que están habilitados para ir a las urnas: más de 98 millones de mexicanos podrán participar en la elección de más de 20.000 cargos públicos

Sin embargo, lejos está de ser una fiesta de la democracia. En la campaña, 37 candidatos fueron asesinados, el principal líder de la oposición por derecha fue proscripto y los veedores internacionales denuncian violencia en los centros de votación.

Para presidente, los candidatos para suceder al socialista Andrés Manuel López Obrador son todos de derecha. Los candidatos son Claudia Sheinbaum, una izquierdista progresista del partido Morena, de AMLO; Xóchitl Gálvez, una izquierdista indígena que representa a la oposición centrista vinculada a la coalición del PAN, el PRI, y el PRD; y Jorge Álvarez Máynez, de socialdemócrata Movimiento Ciudadano.

La derecha, que hubiera estado representada en Eduardo Verástegui, actor y productor de cine, quien se catapultó a la fama por haber sido una de las mentes detrás de la película Sound of Freedom, no pudo competir en la elección, ya que se implementó un nuevo sistema para que el candidato independiente se anotara plagado de irregularidades que impidió que se pudiera inscribir en tiempo y forma.

Es así que la propia casta política de México se aseguró que gane quien gane, las políticas de extrema izquierda que implementó López Obrador se mantengan, incluidas las políticas raciales indigenistas que hasta apoya la candidata del PAN.

Xóchitl Gálvez se catapultó a la fama luego de que la justicia le otorgara un derecho a réplica en las conferencias mañaneras que realiza López Obrador, luego de que el dirigente socialista la acusara de que estaba en contra de su política social. Gálvez presentó una demanda y pidió que la dejaran participar de la conferencia para aclarar que ella apoyaba las medidas del Gobierno, pero AMLO se rehusó.

De todos modos, todas las encuestas indican que ganará Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México y la heredera del movimiento de AMLO, aunque ella representa una izquierda más progresista y amoldada al feminismo que el propio López Obrador, que es más conservador en cuestiones sociales.

Ante la pregunta sobre si hoy fuera la elección por quién votaría, Sheinbaum captó un 48,9% de la intención de voto, un pequeño descenso respecto a abril donde registró 51,4%; Gálvez registró con 28,1%, y Álvarez Máynez subió también, con 10,3%, según la encuesta de la empresa Mitofsky.

Violencia institucional y democracia limitada

Las elecciones de México ocurren en medio de un clima de violencia que se registra a lo largo del país, asociado a la disputa que mantienen las bandas criminales por el control de la ruta de la droga hacia Estados Unidos, que impacta directamente en los candidatos.

Según denuncia el diputado argentino Nahuel Sotelo, que viajó a México como veedor internacional, el proceso democrático no está siendo cumplido. «Se está asesinando a gente que va a votar. Se están robando urnas en distintos lugares, se cierran mesas por amenazas de bomba. Horas antes de iniciar el comicio, asesinaron a un candidato«, explicó esta mañana.

«Las mesas abrieron entre 40 minutos y 1 hora más tarde, restando tiempo de votación en una elección que al oficialismo le conviene que la participación sea baja«, agregó, y explicó: «Donde hay mesas de votación donde existen límites de personas para votar, si no llegas entre ese límite, las personas no pueden ejercer su derecho a voto y la información es nula«.

Y completó: «Hay mesas de votación donde se puede ver el voto de las personas. El eslogan es «Votar libre» pero la libertad, en México está restringida«.