La intendente de Camarones, Claudia Loyola, ratificó que presentará en la Legislatura provincial un proyecto de ley para la asignación de cinco permisos de pesca para esa localidad. La idea no es nueva, en su anterior mandato ya había planteado esa alternativa, aunque no tuvo acogida por parte del Gobierno de Chubut.

Cuando se reformó la legislación pesquera provincial y se modificó la ley de pesca artesanal, las licencias que tenía Camarones dejaron de existir quedando un vacío legal al respecto. En ese contexto la intendente sostiene que la localidad tiene derecho a contar con permisos de pesca para que sean asignados específicamente a ese puerto.

Camarones busca ser parte de la industria pesquera de Chubut y además de los permisos procuran reactivar las plantas de procesamiento que oportunamente estuvieron funcionando, pero que siempre tuvieron la dificultad de no contar con garantía de abastecimiento de la materia prima.

Loyola llevó el planteo a la Secretaría de Pesca, pero la que está facultada para crear nuevos permisos de pesca es la Legislatura provincial; y de allí que buscará consenso entre las diferentes bancadas de la Cámara de Diputados para que se avance en ese sentido.

Desde la Municipalidad de Camarones también vienen solicitando que se avance en la creación de la Administración Portuaria de esa localidad, que le da una herramienta de injerencia en la toma de decisiones sobre el manejo de la estación portuaria. Ya en el gobierno anterior se barajaba la posibilidad de que se firmara el decreto de creación, pero el tema quedó sin definición.

Loyola justificó el pedido a los diputados señalando que “vengo peleando hace muchísimo tiempo para que Camarones tenga su salida económica productiva a través la pesca”. Considera que la asignación de permisos para ese puerto permitiría darle una alternativa de desarrollo a esa ciudad costera y atraería inversiones del sector privado.

“En la Legislatura, en la gestión pasada presenté y voy a volver a presentar en esta etapa cinco permisos de pesca, tanto flota amarilla como otros, pero que tengan obligación, compromiso, se tiene que procesar en Camarones”, insistió al plantear como condición que la materia prima que allí se desembarque sea procesada en el lugar.

No está claro cómo será la asignación a los permisionarios que estén interesados en la explotación de esas licencias, pero teniendo en cuenta que el Gobierno quiere licitar los permisos que se otorgaron en la administración anterior, es de prever que estas cinco nuevas licencias también sea otorgadas a partir de un proceso licitatorio o similar.

La jefa comunal estima que la creación de permisos específicos le dará a Camarones una reactivación productiva, lo que redundaría en la generación de empleo y movimiento económico para esa localidad. El proyecto aún no ha sido remitido, pero está claro que Loyola buscará persuadir a los legisladores para que Camarones logre una especie de reparación histórica y tenga licencias artesanales.

En la actualidad, el momento del año que suele tener movimiento portuario es cuando se abre la temporada de aguas nacionales para el langostino. Y cuando el recurso está en proximidad, es que muchas embarcaciones fresqueras suelen ir a descargar a Camarones, es decir, la actividad es intermitente y sin continuidad.