El ex entrenador de la Selección argentina, campeón del mundo en 1978, falleció a los 85 años, informó la AFA a través de sus redes sociales.

El fútbol argentino está de luto tras el fallecimiento de una de sus figuras más emblemáticas, César Luis Menotti, quien dejó un legado imborrable tanto en el terreno de juego como en el banquillo. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó la noticia a través de sus redes sociales, desatando una ola de condolencias y homenajes por parte de la comunidad futbolística nacional e internacional.

Desde sus inicios como jugador en Rosario Central en la década de 1960, Menotti demostró su talento y visión única del juego. Apodado «El Flaco», destacó por su estilo de juego ofensivo y habilidad técnica, convirtiéndose en un referente del fútbol argentino. Su carrera lo llevó a clubes como Racing, Boca Juniors y equipos internacionales como la Juventus de Turín y el San Pablo de Brasil, dejando huella en cada uno de ellos con su juego creativo y audaz.

Sin embargo, fue en su faceta como entrenador donde Menotti dejó una marca imborrable en la historia del fútbol argentino. Con Huracán, logró el campeonato en 1973 con un equipo que marcó época, demostrando su capacidad para potenciar el talento de sus jugadores y jugar un fútbol vistoso y efectivo. Este logro lo catapultó a dirigir la Selección argentina, donde escribió uno de los capítulos más gloriosos del deporte nacional.

El Mundial de 1978, celebrado en Argentina, fue el punto culminante de la carrera de Menotti como entrenador. Bajo su dirección, la Selección albiceleste conquistó su primer título mundial, marcando un hito histórico en el deporte argentino. Su estilo de juego ofensivo y su enfoque en la creatividad y el talento individual de los jugadores llevaron al equipo a la gloria, ganando el corazón de millones de argentinos en el proceso.

Pero el legado de Menotti va más allá de los trofeos y las victorias. Su influencia en el fútbol argentino se extendió a lo largo de décadas, inspirando a futuras generaciones de jugadores y entrenadores. Su defensa del juego limpio, su compromiso con el desarrollo del fútbol juvenil y su pasión por el deporte lo convirtieron en un ícono del fútbol argentino y un referente para todos aquellos que aman este deporte.

La partida de César Luis Menotti deja un vacío en el fútbol argentino, pero su legado perdurará por siempre en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de verlo jugar y entrenar. Su pasión por el juego, su compromiso con la excelencia y su amor por la camiseta albiceleste seguirán inspirando a las futuras generaciones de jugadores y entrenadores, recordándonos que en el fútbol, como en la vida, lo importante es jugar con el corazón y defender los valores que nos hacen grandes como país y como sociedad.