«Si quieres llegar lejos, no mires a la corriente, mira el horizonte», decía Steve Jobs, abriendo la mira a una basta cantidad de oportunidades. Esa parece ser la filosofía de Kenneth Stanley ex investigador de OpenAI y cofundador de una nueva plataforma de redes sociales llamada Maven. Stanley afirma que el pensamiento que impera en la sociedad, orientado a la optimización y la predicción de resultados, es contraproducente. En su lugar, afirma, se debería priorizar la casualidad.

En una entrevista con TechCrunch, Stanley afirma que, «a veces, para encontrar esos peldaños, los cuales nos llevarán a las cosas que nos importan, tenemos que salirnos del camino del objetivo y entrar en el camino de lo interesante«. Por lo cual defiende la idea de la «serendipia» (la idea de buscar la novedad por sí misma) como un factor valioso, lo cual «es lo opuesto a encontrar algo a través de objetivos».

Esta idea surgió como parte de sus estudios llamados «carácter abierto» en las investigaciones de inteligencia artificial para referirse a sistemas que «siguen produciendo cosas interesantes para siempre». Su libro «Por qué no se puede planificar la grandeza» hizo que el concepto tomara relevancia al afirmar que se pueden hacer cosas interesantes sin la necesidad de completar algún objetivo declarado.

Luego de dejar OpenAI, Stanley se obsesionó con la idea de la serendipia y se encaminó a crear Maven, una red social en la cual los usuarios seleccionan una serie de temas y el algoritmo les muestra publicaciones acordes a sus intereses con la peculiaridad de que no existen los me gusta, posts, seguidores, ni amplificación de contenidos. En su lugar, cuando los usuarios publican algo, la plataforma etiqueta contenidos con intereses parecidos. Cabe destacar, con esta nueva red social se puede ir más allá de los intereses preferentes de los usuarios y también recomienda intereses relacionados.

Las cámaras de eco y la toxicidad, la amplificación del narcisismo y la marca personal se han salido totalmente de control, de modo que la gente está perdiendo el alma y convirtiéndose en marcas», afirma Stanley.

Aunado a lo anterior, Maven se presenta como un «antídoto a las cualidades adictivas de las redes, los daños en materia de salud mental y la polarización política en los países». En cuanto a su monetización, Stanley afirma, «creo que el desafío al cual nos enfrentamos es que, en el futuro, se convierta en una forma cada vez más difícil de recaudar dinero», y continuó al decir, «solo necesito encontrar a los inversores adecuados en el futuro y llegar rápidamente a un modelo de negocio sostenible».

Sobre el proyecto, Stanley asevera, «tenía muchas ganas de crear esta comunidad fortuita a nivel mundial. No es que tenga un plan paralelo: usaremos Maven para crear IA abierta o algo así. Solo quería crear algo para la gente porque comencé a sentir que todos hablarían cada vez más con chatbots y que estaríamos cada vez menos conectados con otras personas. Y yo contribuía a ello siendo investigador de IA».

Cabe destacar, el sistema aún se encuentra en desarrollo buscando alternativas, las cuales permitan avanzar contracorriente. «Algo en esta idea de una red de serendipia me hizo sentir moralmente mejor, como si realmente pudiera contribuir a que las personas estuvieran más conectadas en lugar de menos», señala Stanley.