La administración de Joe Biden implementó nuevas medidas de control migratorio, para hacer frente al aumento de flujo de migrantes en la frontera sur. BBC, citando declaraciones de Biden, señala que estas tienen como objetivo «identificar y eliminar más rápidamente aquellas personas que representan un riesgo para la seguridad nacional y pública».

Según describe el medio estadounidense, la medida expuesta por el Departamento de Justicia, será aplicada a personas acusadas por delitos graves, persecución, terrorismo y otros. Así como a aquellas personas que puedan ser consideradas como un peligro para la seguridad del país.

Aunque la nueva medida no difiere de lo establecido anteriormente en la ley en cuanto a la negación de asilo para quienes se consideran una amenaza pública, sí representa una diferencia en el momento en que se niega a los migrantes el asilo en el país. Anteriormente, cuando alguien llegaba a Estados Unidos de manera ilegal, era detenido y si solicitaba asilo, su petición era evaluada.

El período de evaluación y estudio de caso, para determinar si el solicitante cometió delitos y debía ser deportado, podía tomar un largo tiempo, durante el cual, las personas permanecían en Estados Unidos. Con la propuesta migratoria, los agentes migratorios, quienes atienden los casos en su etapa inicial, podrán determinar si una persona tiene o no causa de asilo. De forma que también en esta figura recaerá el poder de decidir si el detenido es o no una amenaza para la seguridad nacional.

Como describe BBC, esta medida tiene lugar en el momento donde las personas arrestadas deben mostrar que sufren persecución o pertenecen a un grupo social particular, razones por las cuales se les puede otorgar asilo, conocida como «Miedo Creíble».

Hasta ahora, tras esta fase, los casos pasaban a un agente de asilo o a un tribunal de migración. Donde se llevaban a cabo los trámites correspondientes para otorgar asilo a los migrantes, lo cual, podía llevar años, incluso en los casos donde es negado. La nueva medida permite a los agentes de frontera considerar a través de una primera entrevista si la persona tiene antecedentes penales o vínculos terroristas sin pasar por el trámite anterior. Con lo cual pueden negar la entrada y solicitar la deportación expedita.

Aunque el gobierno no específica cuántas personas se verán afectadas por la aplicación de esta medida, aseguran, será una fracción pequeña. Junto con esta medida, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, aseveró, se tomarán más medidas para garantizar la seguridad del público estadounidense.