Quimey Carrizo, la policía fallecida, había denunciado casos de corrupción dentro de la fuerza y recibía constantes amenazas de muerte por parte de sus superiores. Dicen que se suicidó pero alguien robó su teléfono antes de su muerte.

Quimey Abril Carriño, una mujer policía de 26 años, fue hallada muerta este domingo en su domicilio del barrio Parque Peña. El personal médico que acudió al lugar determinó que el deceso fue un «suicidio por ahorcamiento», pero la situación envuelve una trama compleja que incluye amenazas, un siniestro vial y claros indicios de que fue asesinada.

La mujer, que se encontraba de licencia en su trabajo como Policía de la Provincia de Buenos Aires, fue encontrada muerta por su padre, quien avisó a las autoridades. Mientras se esperan los resultados de la autopsia y la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº4, a cargo del fiscal Fernando Berlingeri, lleva a cabo las actuaciones correspondientes, ha salido a la luz que la víctima había denunciado una grave situación que ocurría dentro de la Policía bonaerense.

En agosto de 2023, la joven realizó una denuncia pública en la que afirmó haber sufrido un siniestro vial en el que la conductora, su compañera de turno, manejaba sin licencia de conducir, mientras otra persona estaba involucrada en supuestos negocios ilícitos de uno de sus superiores.

«Se apersonó en el lugar del hecho el oficial Medina y después de todo eso, al no recibir atención médica ni haber peritaje, intervención ni actas de procedimiento, obviamente no se iba a poder constatar esa situación. La idea era que no hubiera registro del accidente«, denunció la agente fallecida en un video subido a la red social TikTok y replicado por otros usuarios en X antes de su muerte.

Luego de ese episodio, según sus declaraciones, la vida de Carriño estuvo marcada por un constante hostigamiento, incluso muchos meses antes de la detención del excomisario mayor José Luis Segovia.

A su vez, la mujer lamentó que con el proceso iniciado por ella «claramente no se llega a ningún lado«, y agregó: «Fui a pedir ayuda a un estudio jurídico donde el personal trabaja en asesoría departamental y tienen personal de sanidad. Para intentar callarme me hicieron pasar por psiquiátrica, me sacaron mi arma y me pusieron en una condición de estado policial no favorable«.

«Estoy recibiendo más amenazas y es el miedo que tenemos todos. He presentado denuncias y mi vida corre riesgo igual, así como la de mis familiares. Si me estoy exponiendo de esta forma, es porque el riesgo lo corría igual. Cualquier persona que se acerca a mí es para sacarme información o amenazarme«, añadió.

En otro tramo del video difundido, la joven expresó: «Si me pasa algo a mí o a algún vecino, hago responsable a mis superiores. Además de hacerlo por vocación y convicción, si me vuelve a pasar algo es parte de ser policía, pero por lo menos se tiene que hacer justicia«.

Según se puede ver en el video, la oficial nombra al Comisario Mayor José Luis Segovia, al Comisario Miguel Leguizamón, al sub Comisario Adrián Manuel y al Oficial Medina, junto a otros posibles colaboradores, como responsables de su hipotética muerte, que lamentablemente terminó ocurriendo.

Más allá de la denuncia pública, a los investigadores les preocupa saber qué pasó con el teléfono celular de la joven que fue hallada sin vida el último domingo, debido a que les llama la atención que el celular de Carriño haya «desaparecido» de su casa.

Hasta ahora, el padre de la joven aseguró que cuando ingresó a la casa el domingo pasado no vio el celular, aunque sí recuerda haber visto el cargador del teléfono. Esta es una pieza fundamental, ya que sí tenía el celular con ella cuando se suicidó, es imposible que éste haya desaparecido.