El exjugador y actual entrenador Miroslav Koubek fue destituido como director técnico de la selección de República Checa tras la pobre performance del equipo en la Copa del Mundo 2026. «Asumo mi parte de responsabilidad», declaró a la Federación Checa de Fútbol.

La decisión se dio a conocer este lunes, cuando las autoridades del seleccionado confirmaron mediante un comunicado en redes sociales la salida del entrenador de 74 años, tras llegar a un acuerdo para finalizar anticipadamente un contrato que vencía en junio de 2028.
El motivo principal de la desvinculación fue el breve y decepcionante paso del equipo por el certamen mundialista, al que regresó tras veinte años de ausencia, pero que finalizó eliminado en la fase de grupos. República Checa perdió ante Corea del Sur (2-1) y México (3-0), y empató con Sudáfrica (1-1), resultados que marcaron el regreso anticipado a casa.
“Tras el fracaso en el Mundial, del que asumo mi parte de responsabilidad, y tras analizar todas las circunstancias, he presentado mi renuncia al presidente de la Federación, David Trunda, quien ha aceptado mi decisión”, señaló Koubek a través de un comunicado oficial.
La salida del Mundial también dejó como saldo dos bajas importantes en la plantilla checa, de cara a la próxima Liga de las Naciones 2026-2027, donde el equipo enfrentará a rivales como Croacia, Inglaterra y España.
Entre los futbolistas que anunciaron su retiro de la selección tras la eliminación se encuentran el delantero Patrik Schick, actual jugador del Bayer Leverkusen, quien puso fin a una etapa de diez años con la camiseta nacional, y el defensor de 33 años Tomáš Holeš. “Me voy con la sensación de que el fútbol checo tiene mucho más potencial del que ha mostrado en los últimos años”, escribió Schick en su cuenta de Instagram luego del torneo.
“Es necesario mirar la realidad de frente y cambiar una serie de cosas que llevan mucho tiempo sin funcionar. Lo digo porque me importa el fútbol checo”, agregó. Por su parte, Holeš aclaró que la decisión de abandonar la selección ya estaba tomada antes del Mundial. “Fui al torneo plenamente convencido de que estos serían mis últimos partidos oficiales con la selección y el resultado final en la cancha no modificó mi decisión”, comunicó el capitán del Slavia de Praga.
Koubek, que asumió el cargo en diciembre de 2025 y logró clasificar a su país tras dos décadas, reconoció su responsabilidad pero también mencionó una “campaña en su contra”. “Mi decisión también fue influida por una campaña mediática basada en medias verdades y especulaciones en mi contra. En este ambiente, continuar en el cargo habría perdido sentido”, concluyó.
Con información de EFE.
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