“Es óptimo aceptar una probabilidad de uno entre tres de que la humanidad deje de existir a cambio de una probabilidad de dos tercios de elevar drásticamente el nivel de vida, multiplicándolo por 55”.

Esta frase, que parecería extraída de una novela de ciencia ficción, fue escrita por Chad Jones, economista recién incorporado a Anthropic, una de las empresas líderes en inteligencia artificial a nivel mundial.
Jones, profesor de Economía en la Universidad de Stanford, se especializa en el estudio del impacto de la tecnología sobre el crecimiento económico. En los últimos años, ha concentrado gran parte de su trabajo en la inteligencia artificial y las profundas transformaciones que esta podría generar.
Según destacó el Financial Times, el académico mantiene una visión marcadamente optimista sobre el potencial de la IA, posición que lo ha convertido en una voz influyente dentro de los círculos dedicados al análisis del desarrollo de esta tecnología.
El debate que plantea Jones es incómodo y controvertido. En un trabajo académico publicado en 2023 por la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos (NBER), titulado «El dilema de la IA: crecimiento versus riesgo existencial», el economista teoriza un escenario en el que la inteligencia artificial genera un riesgo de extinción de la humanidad del 1% anual durante un período de 40 años.
Bajo ese supuesto, la probabilidad de que la civilización sobreviva a esa etapa sería aproximadamente dos tercios. A partir de esos datos, Jones concluye que sería “óptimo” aceptar un riesgo de extinción de uno entre tres a cambio de una probabilidad de dos tercios de multiplicar por 55 los estándares de vida.
Es importante aclarar que este planteo no constituye una predicción ni una advertencia sobre un futuro inevitable. Se trata de un ejercicio teórico de modelización económica que busca cuantificar el dilema existente entre los enormes beneficios potenciales de la inteligencia artificial y sus riesgos más extremos.
La incorporación de Jones a Anthropic, una empresa que se define como una de las más preocupadas por los riesgos asociados al desarrollo de la IA, también resulta llamativa. Su principal producto es Claude, una familia de modelos de inteligencia artificial generativa capaces de mantener conversaciones, redactar textos, analizar documentos y asistir en programación y otras tareas profesionales. Anthropic compite directamente con OpenAI, creadora de ChatGPT, en la carrera por desarrollar asistentes de IA más avanzados.
Desde su lanzamiento, la compañía ha puesto un fuerte énfasis en la seguridad y el desarrollo responsable de la inteligencia artificial. Este enfoque ha convertido a Claude en una de las plataformas preferidas por empresas y desarrolladores que buscan integrar herramientas de IA generativa en sus procesos laborales.
El cofundador y director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, sostiene que tanto las oportunidades como los riesgos de la IA están siendo subestimados. En un ensayo publicado en 2024, afirmó que “la mayoría de las personas está subestimando hasta qué punto los beneficios de la inteligencia artificial podrían ser revolucionarios, al mismo tiempo que subestiman la gravedad de sus riesgos”.
La llegada de Chad Jones parece alinearse con esta visión. El economista está entre quienes consideran que la inteligencia artificial podría generar transformaciones económicas sin precedentes, aunque reconoce que esos escenarios también plantean interrogantes complejos.
En una reciente entrevista con el Financial Times, Amodei resumió su perspectiva con una frase optimista y enigmática: “No hay un final al otro lado del arcoíris. Solo existe el arcoíris”.
RADIO REPÚBLICA SITIO OFICIAL!